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NOTAS SOBRE LOS VIEJOS TIEMPOS DEL OBRERISMO LIBERTARIO EN GUIPÚZCOA Y VIZCAYA. Capítulo I. Miguel Íñiguez

17-11-2014

Se funciona con tópicos. Parece que el nacionalismo y el socialismo rozan la eternidad en el País Vasco, y sin embargo hubo obreros anarquistas vascos antes que nacionalistas y socialistas. No muchos ciertamente, porque la mayoría de autóctonos rendían pleitesía a patronos y sacerdotes, interrumpían la faena matinal para rezar el ángelus y terminaban la jornada con las letanías del rosario. Y porque la mayoría de los emigrados prefirieron con el tiempo uncirse al carretón socialista. Pero claro que los hubo, y buenos. Las primeras federaciones obreras de tinte libertario e internacionalista surgieron en Bilbao y Zumárraga en 1870 y al año se extendieron a Irún, Tolosa y San Sebastián. Al II congreso de la FRE en Zaragoza, 4-11-de abril de 1872 asisten Bilbao (con Manuel Echevarría) y San Sebastián (con Dionisio García). Ninguno de los dos delegados perseveraron. Dionisio García Fraile, platero de oficio, presidente de la Federación Local de San Sebastián, ya disgustó a los presentes al abandonar Zaragoza antes de terminar los comicios sin firmar el manifiesto de protesta y en septiembre de 1872 fue juzgado en asamblea de su sindicato y expulsado. Manuel Echevarría Torres, vizcaíno nacido en Logroño, director de La Voz del Trabajador, también dejó Zaragoza sin firmar el manifiesto, y con el tiempo evolucionó hacia territorios poco aconsejables para un internacionalista: en 1875 fundó, dirigió, administró e imprimió El Noticiero Bilbaíno, periódico de notoria relevancia, origen del moderno El Correo, defensor de los fueros vizcaínos y de los intereses burgueses. Dos aves de paso sin duda. En octubre de 1871 había secciones de la FRE en Bilbao, Irún, San Sebastián, Tolosa, y Zumárraga. Al III congreso de la FRE en Córdoba de diciembre de 1872 acuden San Sebastián (5 afiliados) y Bilbao (156 afiliados). En agosto de 1873 formaban en la región Norte Bilbao, San Sebastián, Tolosa e Irún, y en constitución estaba Zumárraga. A fines de 1873 existían al menos tres federaciones activas: Bilbao, San Sebastián y Tolosa (citadas en el informe al congreso de Bruselas de 1874) y noticias de una adhesión individual desde Irún. La escisión marxista y un pronunciamiento militar, el de Pavía de 1874, acarrearon la decadencia del naciente obrerismo libertario. Se suceden años difíciles en los que el obrerismo de raíz libertaria no consigue articularse debidamente en una gran organización peninsular y aún menos en el Norte. En 1875-1876 las conferencias comarcales no señalan presencia de federaciones norteñas. A la Conferencia comarcal del Norte (Vascongadas, Cantabria, Asturias y Galicia) de 1877 asiste una representación de Bilbao. En febrero de 1881 se celebra el congreso de disolución de la FRE y con ello termina la primera fase del internacionalismo en España y por tanto en las comarcas norteñas. La recuperación viene de una nueva federación (la FTRE, fundada en septiembre de 1881 en Barcelona) que en 1882 agrupa a más de setecientos trabajadores de variados oficios (albañiles, herreros, carpinteros y zapateros) en Bilbao, San Sebastián y Vitoria. El 8-6-1883 la Comisión Federal convocó los congresos comarcales (Vascongadas 10 de agosto) y el 1 de agosto el Regional para los días 8-10 de septiembre en Valencia, luego retrasado al 4 de octubre y al que asistieron Bilbao y San Sebastián. Bilbao estuvo en las comisiones de los puntos 12 (nombramiento de la CF), 14 (manifiesto a los trabajadores) y 15 (amnistía a los expulsados) y San Sebastián votó contra la revisión de Estatutos. Al Congreso Cosmopolita de Barcelona de 27 de julio de 1885 asistió un delegado vasco: J. Santos y ese año llega a Bilbao Facundo Perezagua artífice del poderío socialista en Vizcaya y su emblema hasta 1915. Una comisión de la FL de Barcelona, 23 de febrero de 1886, dirigió un manifiesto a todos los trabajadores de la región española, netamente anarquista, al que se adhirió Bilbao y en el IV congreso de la FRE (15-17 de mayo 1887) Bilbao propuso un congreso amplio para todas las asociaciones obreras sin distinción de escuelas para hacer la unión. Sabemos que en Bilbao el impulso de los ochenta vino con la fundación de una sección obrerista libertaria en Deusto con Mateo Díaz, Picazu (hojalatero de sobresaliente oratoria) y Vicente García. Este grupo mostrose más sólido que el fundacional del setenta y a varios de ellos los veremos en el activismo durante décadas de manera relevante a Vicente García convertido en uno de los militantes más respetados hasta su muerte, a la altura de los más renombrados. De Picazu dirá Vicente García que llegado a Bilbao en los ochenta, laboró mucho en pro del ideal emancipador y sólo su tendencia a la embriaguez, mal de la época, le impidió mayores éxitos. Mateo Díaz, seguramente había pertenecido a la FRE, se había retirado (al liberarse del salario) de la militancia, y volvió al activismo en 1883 atraído por el dinamismo de Vicente García y la fundación de la sección de varios de Deusto: en 1887 residía en Bilbao y el entierro de una hija suya se convirtió en un acto de afirmación anarquista y anticlerical, en 1892 administraba El Combate de Bilbao, fue detenido el cinco de abril y trasladado al poco a Madrid y encarcelado con otros muchos bajo la acusación de preparar una campaña de explosiones (complot de las bombas del Congreso) antes de ser finalmente absuelto. M. Íñiguez