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NOTAS SOBRE LOS VIEJOS TIEMPOS DEL OBRERISMO LIBERTARIO EN GUIPÚZCOA Y VIZCAYA. Capítulo VII. Miguel Íñiguez

02-02-2015

 

Capítulo VII


En Guipúzcoa cuesta más establecer unas sociedades obreras, organizar el obrerismo libertario. Cierto que en 1890 se había publicado el fugaz El Combate en San Sebastián, cierto que de vez en cuando nos encontramos con nombres de militancia anarquista, pero la cosa no va más allá. La tarea de extender el obrerismo libertario y fundar sociedades obreras propias va a descansar en manos de Galo Díez, un bilbaíno casi nómada por tierras norteñas, y en grado menos conocido en Olaechea, los Marculeta y Echazarreta. Contará con varios núcleos destacados en  San Sebastian y aledaños, Beasain, Eibar y Tolosa, pero eso será ya con el nacimiento de la CNT. Por lo que sabemos a la altura de 1900 no contaba con sociedad obrera de resistencia organizada, tendiendo los obreros libertarios a asociarse en la Federación Local de Sociedades Obreras dominada por los socialistas aunque siempre denunciando su funcionamiento (cajas de resistencia), pero sí había y no pocos esforzados anarquistas. No era un territorio virgen. A comienzos del XX contamos con inscripciones en el registro civil ajenas al bautismo católico, referencias a grupos anarquistas, nombres en listas de apoyo a los presos y a la prensa libertaria, de modo especial en San Sebastián y Eibar. En febrero de 1905 (tal como relata Tierra y Libertad) los grupos anarquistas de Pasajes, Rentería y San Sebastián suscriben una protesta por la suspensión gubernamental del  mitin previsto contra la represión zarista firmada por más de cuarenta compañeros: Francisco de Agustín, Francisco Bellido, Roberto Blanco, Julián Campos, Dámaso Castrillo, Emilio Chaiz, Valeriano Dueñas, José y Tomás González, Rafael Granados (partícipe del grupo Cosmopolita), Victoriano Olivares, Saturnino Quevedo, Rafael Rivero, Ángel Rodríguez, Francisco Rosell, M. Rosell, Ceferino y Victoriano San José, Juan Sánchez, V. Sanz, Pedro Sarasola, Juan Soblechua, Francisco Temprano y Elías Yerni.

Al año siguiente sabemos de otros anarquistas en San Sebastián: Juan Romero, Benito Ruiz de Galarreta, R. Serrano. Y lo mismo en 1907: M. Hernández, Arceluz, Espínez, Juan Olaechea (merecería una monografía y algo diremos, menos de lo que nos gustaría, más adelante), Mendizábal, Isidoro Calvete, Teodoro Calasanz, B. Jiménez, el perseverante Dámaso Castrillo, los eibarreses León Pildain, José Yarza, Félix Arregui y José Guisasola. En 1908-1910 mostraban sus inquietudes en San Sebastián los grupos Adelante (Bibiano de Inza) y Fructidor (con el  mismo Bibiano y Benito Ruiz de Galarreta) y militantes reconocidos como Pedro del Caño, Damián Gaztambide, Juan Martínez y Celestino Castillo.

Dejémoslo ahí y vayamos a otro terreno, al racionalismo anarquista. Efectivamente en Guipúzcoa nos encontramos con una peculiaridad: La Liga Internacional Racionalista de San Sebastián e Irún y la Escuela Moderna de Forcada en 1908-1909. Conocemos el nombre de buen número de adherentes: Manuel Adarraga, Javier Agesta, Perfecto Alonso, Antonio Aloy, Domingo Andonegui, Eliseo Argandeña, Luis Arín, Leandro Arruz, Felipe Barragán, Calixto Bernedo, Pío Bizcarrondo, Antonio Bueno, Marcial Calatayud, Dámaso Castrillo, Juan Ciordia, Bautista Dorronsoro, Leopoldo Doucloux, Miguel Echart, Blas Echegoyen (vicepresidente de la Liga irunesa), Juan Echepare, Federico Echevarría, los tres Ferreres (Bernardo, Eugenio, Francisco), Silverio Gabarain, Benito y Miguel Galarreta, José Gamboa, Salustiano Latorre (anarquista residente anteriormente en Baracaldo), Martín Magadán, Raimundo Menéndez Orra, Ramón Meque, Ramón Mijánguez, José Miranda, Justo Molina, Antonio Montes, Enrique Mora, Cayetano Moreno, Hilario Obejero, Juan Orduña, Manuel Palacián, Manuel Palomeque, Justo Pastor, Julián Pena, Remigio Peña, Toribio Pérez, Vicente Puente, Miguel Ramos, Félix Salazar, Tomás Salvador, Robustiano Sopelarte, Aquilino Urrutia, Domingo Vázquez), pero fuera de Juan Echazarreta (en 1908-1909 vocal de la Liga Internacional Racionalista de San Sebastián, colaborador Al Paso en 1908-1910, El Látigo y Tierra y Libertad de Barcelona, 1911-1912), Benito Ruiz de Galarreta (grupo Fructidor) y Salustiano Latorre y Dámaso Castrillo (en 1905 entre los anarquistas guipuzcoanos) sus nombres no los hemos encontrado, hasta ahora, de manera significativa en los años siguientes en los medios libertarios. En el próximo capítulo contaremos las andanzas de algunos de estos recios y esforzados compañeros.