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NOTAS SOBRE LOS VIEJOS TIEMPOS DEL OBRERISMO LIBERTARIO EN GUIPÚZCOA Y VIZCAYA. Capítulo IX. Miguel Íñiguez

24-03-2015

 Capítulo IX

En Guipúzcoa las cosas no van mal. Los que se intuían como principales núcleos guipuzcoanos se confirman: Tolosa, Eibar y la comarca donostiarra. En Tolosa en 1910 militan Eugenio Vicente, Alcain, Goñi, Emeterio; en 1912 Eleuterio Pérez (el año anterior en Irún) y Pedro J. Ortiz; en 1913 el grupo Los Desconocidos (con Donato Larremain) convertido en 1915 en Cultura y Acción, y Felipe Bartolomé; en 1915 Juan Segura y Timoteo Aragón. La banda libertaria celebra mitin en Tolosa presidido por Bartolomé. A comienzos de 1917 en el marco de la huelga general de Tolosa (sesenta días), fue detenido Marcelino Bartolomé en San Sebastián mientras en Bilbao lo era Eleuterio Pérez, absueltos ambos en abril con la defensa de Barriobero. La nómina de Eibar-Placencia es más numerosa y de sobresaliente activismo: en 1910-1911 Agustín Aizpuru, Baleiro, José Cobos, Feliciano Echevarría, Agustín Odriozola, Ladislao Aramberri, Manuel Uría; en 1912 Claudio Acha, Leandro Uríbarri, Eulogio Baribain, Fernando Moruño, Hipólito Echevarría, Mariano Bestegui, Eustaquio Tellado, Jacinto Viteri, y el grupo Los Desamparados (con Plácido Santamaría, Galo Díez, Jesús y José Ugalde, José Cobos, Zacarías Bereciartúa, Ignacio Delgado y David Solera). David Solera en Tierra y Libertad de 15-10-1913 escribe que el sindicalismo revolucionario está abriendo brecha en este territorio baluarte del socialismo político, de la religión y del carlismo y así cuenta con dos ateneos sindicalistas en Eibar y Baracaldo, catorce grupos anarquistas en La Arboleda, Baracaldo, Bilbao, Eibar, Gallarta, San Sebastián, Santander, Sopuerta, Tolosa y Vitoria con su portavoz El Látigo y realizará en breve una excursión de propagada, y llama a que se extiendan las federaciones regionales y se alcance una nacional. Efectivamente se puso en marcha la excursión: el casi mítico Sánchez Rosa tras subir a la tribuna con Carral y Aquilino Gómez en Santander, se encamina con la pareja a Vizcaya: mítines en Baracaldo, La Arboleda (con auditorio mayoritariamente socialista y teniendo que soportar, a cuenta de la tradicional tribuna libre de los anarquistas, actitudes de puro sabotaje de socialistas como Beni y Achúcarro), San Sebastián, Eibar (con nueva intromisión socialista ahora con Enrique de Francisco de crítico) y Tolosa. En julio de 1913 el Ateneo Sindicalista de Eibar y el grupo Los Desamparados retan a los socialistas a un mitin de controversia. Por Beasain, Irún y Cegama se movían en 1912-913 Alonso Calvo, Victoria Vicente, Vicente Soria, Lucio Fernández, Mariano Quintana, José Güemes, José Iriarte, Braulia García, Antolín Olmedo, Pedro Aranda, Francisco Marco, Juan Arregui (que en los veinte mantenía creencias en Rentería), Vicente Macías, Francisco Morales, Francisco Fernández, los Viteri y el grupo Los Bohemios (con Perfecto Gómez al frente). A algunos de los cuales veremos también en San Sebastián, convertida la ciudad en centro anarquista de primer orden, de la que se envió no poco dinero a los presos, a Kropotkin, a los revolucionarios mejicanos, a la creación de un diario anarquista (verdadera obsesión del anarquismo donostiarra en esta primera década). Muchos son los nombres en 1911-1912, algunos venidos de atrás: Hilario Ovejero, Marculeta, Manuel Álvarez, Casimiro Díez, Julián Díez, Santiago Rozas, Gabilondo, Bernardino Castro, Félix Manguán, José Martínez, Juan Olaechea, Agapito Ulles, Pedro Gabaráin, Pedro Basurto, Eugenio Solegre, Sebastián Aranegui, Ciriaco y Casimiro Esquioga, Manuel Iglesias, Pilar Iglesias, Manuel Esteban, Alejandro Ferrer, José Miranda, Manuel Fernández, Victoriano Peña, Francisco Lizcano, Jacinto Viteri, Sofía Arizarreta, Palmiro Fernández, Bonifacio Tellería, Juan Tolosa, Tomás García, Julio Vidal, Vicente Boraita, Josefa Escolar, Alberto Hernáez, Sebastián Aranegui, Melchor Cambero, Purificación Merino, Petra Martínez, Francisca Sicilia, Ezequiel Fernández, Galileo Fernández, Bienvenido Fernández, Inocencia Díez, Juana Díez, Miguel Díez, Melquíades Díez, Patricio Olite, Filomena Escolar, Tomás García, Juan Tolosa y los grupos Los Libres (con el ya conocido Juan Olaechea, Vicente Merino y Eloy Polini) y Rebeldes en Acción (con Manuel Esteban y José Salvide), Los Consecuentes (a veces denominados Los Conscientes, con Casimiro Díez, disuelto a comienzos de 1914 por dispersión de sus integrantes), Luchemos por la Idea y 11 de Noviembre (con Juan Ortega y Plácido Santamaría). En 1913 “Un grupo de hombres libres” publica en San Sebastián un extenso manifiesto El proletariado emancipador. Sus aspiraciones. En la primera mitad de 1913 penaban en la cárcel donostiarra Julián Campo, Juan Romero, Cesáreo Cendón y Manuel Buisán-Bouza y Tierra y Libertad da cuenta de la constitución de la Institución Libre de Enseñanza Racionalista, con sede provisional en el Centro de Sociedades Obreras calle del Puerto 7, con Olaechea de secretario y publica su manifiesto netamente ferreriano. A fines de 1913 firman un manifiesto en pro de la anarquía los grupos Los Libres y Rebeldes en Acción. A fines de marzo de 1913 tiene lugar un exitoso mitin pro Queraltó, multipartidista, en el que hablaron Rebollar y Echazarreta. A fines de 1913 nos topamos con la campaña (acordada en magna asamblea de 28 de diciembre de los entes democráticos) iniciada por el Comité pro Presos encabezado por Juan Olaechea, en pro de una amplia amnistía y de la derogación de la ley de jurisdicciones, rematada con la celebración de un mitin monstruo.

Es evidente que en San Sebastián y Eibar se movieron mucho y bien y que grupos como Los Libres y Los Desamparados laboraron con éxito por extender entre el mundo obrero las ideas y prácticas anarquistas. De allí partieron las iniciativas para constituir una regional anarquista más amplia, primero cántabra y luego española y de publicar un diario anarquista para todo el país.